Los gentilicios en el Diccionario de Autoridades (2023)

1El adjetivo de relación que llamamos gentilicio posee una expresión variada en las distintas lenguas. De un modo general podríamos decir que, en español, estas palabras con las que designamos a las personas, los animales y las cosas relacionadas con un determinado lugar tienen su expresión prototípica en un adjetivo que se forma a partir de un topónimo mediante los procedimientos morfológicos habituales en esta lengua. Presentadas así las cosas, se podría pensar que los gentilicios españoles constituyen una mera nómina de voces deducibles de los nombres geográficos y que este catálogo es un conjunto de etiquetas asépticas que remiten directamente e invariablemente a un grupo humano y a todo lo relacionado con él. No vamos a detenernos en una caracterización exhaustiva de los gentilicios como etnónimos o epónimos, pero se hace necesario puntualizar algunos aspectos de estas unidades para poder entender el sentido que tiene estudiar cómo el primer diccionario académico español se enfrentó en el siglo XVIII a su recogida y definición.

  • 2 Habría que distinguir entre los gentilicios que tienen en su base un nombre de naturaleza antroponí (...)
  • 3 En adelante se obviará la forma femenina de las palabras gentilicias, salvo en los casos en que sea (...)
  • 4 Estos últimos habría que distinguirlos de los gentilicios sintácticos propiamente dichos del tipo d (...)

2En primer lugar, no todos los gentilicios hispánicos son detoponímicos; la necesidad de nombrar a los demás como grupo ha hecho que los hablantes recurramos, además de a los nombres geográficos2, a otra clase de nombres propios como los antroponímicos, según vemos en panchito3 (< México); a nombres comunes de lugar, como serrano (<Alameda del Valle, Madrid, España) o llanero (< Parla, Madrid, España); a nombres comunes de valor denotativo no espacial, como ladrón (<Alcolea de Tajo, Toledo, España ) o macho (<Aldeanueva de Barbarroya, Toledo, España); a adjetivos como ranero (<Adalla, Valladolid, España) o lagartero (<Alajeró, isla de La Gomera, España); o a expresiones sintagmáticas tales como del pilorro (< La Alberca de Zánzara, Cuenca, España), de la navaja (<Albacete, España) o de los labios envueltos (<Alcoroches, Guadalajara, España)4, para identificar a los naturales de un territorio (De la Torre Aparicio 2006, s.v.). Todas estas voces y expresiones deben ser consideradas, a nuestro juicio, miembros de pleno derecho de la clase de las palabras gentílicas, pues cumplen del mismo modo la función semántica básica de estas unidades, que podríamos definir como la ‘vinculación a un territorio’; y aunque parezca que palabras como bagañete~vagañete, catracho, gringo, pucelano o tico, que –en principio– significan la mencionada relación con los territorios de Tazacorte (isla de La Palma, Canarias), Honduras, EE UU de América, Valladolid (España) y Costa Rica, respectivamente, son miembros de segundo orden de esta clase, pues con frecuencia implican valoración negativa, lo cierto es que estos que frecuentemente llamamos gentilicios léxicos o seudogentilicios ofrecen al hablante un espacio en el que proyectar un sinfín de valores identitarios que están sustentados en sus funciones semántica y pragmática. Los gentilicios propiamente dichos y los seudogentilicios son, obviamente, mecanismos expresivos de distinta naturaleza y trascendencia lingüístico-social (Herrera Santana 2012a y 2012b), y, como se verá, ambos disfrutan de una larga tradición de uso en español (Cela 1998, Cruz Herrera 1997, García Gallarín 2003, Sánchez Salas 2009, Morera 2012a).

  • 5 Sobre el proceso de derivación de topónimos a partir de gentilicios, como en ruso> Rusia, italo> It (...)

3Con respecto a los gentilicios detoponímicos, o propiamente dichos, hay que señalar que en su formación se observan dos procedimientos diferentes. El más general y frecuente hoy en día es el que consiste en la adición de un sufijo (-ense, -és, -ero, -eño, -ano, -ino, etc.) a una base toponímica; esta derivación morfológica sigue unos patrones más o menos regulares en español (Garcés Gómez 1988, García Gallarín 2003, García Padrón 2012), de modo que lo que ocurre es la transformación de un nombre propio de lugar en un adjetivo de relación, valor sustentado en alguno de los morfemas sufijales que suelen estar «habilitados» para esa función denotativa (Almela 2013; Herrera Santana 2016a; Pérez Vigaray y Herrera Santana (en prensa)): Francia > francés, Panamá> panameño… El otro modelo de formación es mucho menos frecuente hoy en día y consiste en la mera adjetivación del nombre propio, de manera que, aun no recibiendo la base toponímica incremento morfológico alguno, se opera un cambio categorial por el cual el margen de la palabra pasa a reinterpretarse en clave morfológica: Bohemia > bohemio, mia o Arabia > arabio, bia. Obsérvese la diferencia entre bohemiano o arábigo, derivados morfológicos, y bohemio o arabio, adjetivaciones de los mencionados topónimos. En estos dos últimos casos hablaríamos de derivación semántica: del sustantivo identificativo de lugar al adjetivo de relación con el lugar5.

4El tratamiento que han recibido estas unidades léxicas en la lexicográfica hispánica desde el Tesoro de Covarrubias y Autoridades hasta la actualidad ha sido desigual: algunos diccionarios simplemente no las recogen, otros se limitan a listarlas en un anexo junto al topónimo formal correspondiente y muchos las incluyen en el cuerpo del diccionario. En el caso de estos últimos, a pesar de la relativa heterogeneidad de su descripción, se observa una constante: la definición del valor básico de estos adjetivos es siempre la referencia a la persona y secundariamente la relación de los animales, las cosas, etc., vinculados a ella. En la lexicografía española de las últimas décadas, salvando unas pocas excepciones (como la del Diccionario CLAVE, que los define así: español: «De España o relacionado con este país europeo»), esto se concreta en dos acepciones: 1. ‘natural de’ y 2. ‘perteneciente o relativo a’. Y siendo esto, efectivamente, representativo del funcionamiento de estas unidades, pues no cabe duda de la primacía del individuo y del grupo al que pertenece por su vinculación con un territorio, respecto de los animales o las cosas, parece más adecuado desde el punto de vista semántico, como veremos seguidamente, usar la definición de la segunda acepción como valor general de la función, que podríamos formular como ‘vinculación a un territorio’, respecto de la cual la primera subacepción sería la relativa a persona, la segunda sería la relativa a animales, la tercera la relativa a cosas, etc. (García Padrón y Morera 2015).

  • 6 En las enmiendas a la vigésima segunda edición que están disponibles en la web de la RAE como Avanc (...)

5Es evidente que esta primera subacepción es la que hace del gentilicio una clase de palabras particular en las lenguas, pues es el sentido a partir del cual se desarrollan mayoritariamente otros valores denotativos secundarios, terciarios, etc. Las características físicas, psicológicas o morales de la gente, la lengua de que se sirve para hablar, los objetos de todo tipo que usa, en definitiva, cualquier aspecto concerniente a los grupos humanos va integrándose en estas voces en forma de rasgo sémico, lo cual va especificando de un modo cada vez más preciso el valor de relación originario. Así, la significación gentilicia no solo genera sentidos adjetivos (calificativos o identificativos) y sustantivos específicos –como ‘tartamudo’ (El Salvador) o ‘tonto’ (Costa Rica) para gallego (DRAE-016); ‘rudo, bruto, inculto’ para abisinio (Sierra de Segura, Jaén, España) (Alvar Ezquerra 2000, s.v.); ‘lengua hablada en Cataluña’ para catalán (DRAE-14); ‘cigarro puro’ para habano (DRAE-14, s.v.), etc.–, sino que a veces estos empleos dan lugar a lexicalizaciones diversas en las que la relación con el gentilicio va haciéndose cada vez más remota; como muestra, llamamos campechano al que es ‘cordial’ (< Campeche, ciudad y estado de México), se usa moro es el sentido peyorativo de ‘celoso’ (< Mauritania), los entendidos en fútbol comentan jugadas como la chilena (< Chile) o aderezamos los platos con salsas como la bearnesa ... Los estadios más evolucionados de este proceso se pueden observar, por ejemplo, en voces como esclavo o galgo, lexicalizaciones antiguas de los gentilicios eslavo y gálico, cuyos significantes, una vez fijados los nuevos valores semánticos y libres por tanto de la servidumbre semántica gentilicia, han evolucionado hasta llegar a las formas actuales, palabras que el hablante de esta sincronía no relaciona ya con el derivado gentilicio originario.

6Como se ve, los gentilicios son voces receptáculos de todos aquellos variados elementos que su uso lingüístico-pragmático comporta, y que termina por absorberlos y sistematizarlos como parte de su función denotativa. En muchos casos, no son palabras inocentes y en esas ocasiones no solo aportan información del otro al que se designa con dicha voz, sino de nosotros mismos, pues al nombrar creamos una identidad generalmente negativa que revaloriza (consciente o inconscientemente) la nuestra propia (García Padrón 2015).

7Por todo ello, creemos que los diccionarios deben recoger los gentilicios (evidentemente, siempre con la caracterización debida en función del tipo de obra lexicográfica de que se trate) y definirlos, en los casos en que sea necesario, yendo más allá de las consabidas denotaciones de ‘natural de’ y ‘perteneciente o relativo a’ a las que hemos aludido, pues solo de ese modo, es decir, dando cuenta de la compleja y amplia variación que desarrollan como verdaderas palabras de un idioma, pueden ser descritas adecuadamente (Morera y García Padrón 2015). Y por lo que respecta a aquellos casos en que el proceso de lexicalización ha conducido a la desaparición de la función gentilicia originaria y a la consolidación de un nuevo valor denotativo, parece razonable darles a esos adjetivos y sustantivos una entrada independiente en la que se precise su significación y se especifiquen todas aquellas acepciones a que hubiera dado lugar; pensemos, por ejemplo, en todas las acepciones que esclavo posee hoy en día en español (DRAE-2014, s.v.).

  • 7 Desde la primera edición hasta la sexta de 1822, cada significado se recoge en entrada independient (...)
  • 8 En adelante, se respetará la ortografía del original: el lema gentilicio en mayúsculas y sin tilde (...)

8En esta obra inaugural, nuestros primeros académicos se enfrentaron explícita e implícitamente a los problemas clave de estas voces especiales. En primer lugar, es necesario señalar que el Diccionario de Autoridades (en adelante DA), a diferencia del Tesoro de Covarrubias (Morera 2015), que lo antecede en poco más de un siglo, recoge una nómina escasa de denominaciones gentilicias; en total son solo algo más de cien voces, algunas de las cuales presentan varias subentradas7 en las que se da cuenta de sus diversos sentidos, lo cual hace aumentar el número de entradas en al menos un 25%. De estos, solo unos cuarenta son gentilicios con función gentilicia, esto es, gentilicios propiamente dichos de los que se consigna su valor de relación con un lugar, del tipo africano, arabe, burges, damasquino, gallego, indio, montañes8, etc. El resto de entradas son lemas gentilicios bajo los que se da cuenta del resultado de la lexicalización de acepciones secundarias, terciarias, cuaternarias, etc., del valor de relación original; es decir, la mayoría de las entradas gentilicias son del tipo albanes ‘el que juega a los dados’, alicantina ‘treta’, boemio ‘tipo de capa’, flamenco ‘ave acuática’, frison ‘tipo de caballo’ o ‘grande, corpulento’, germano ‘puro’, polaca ‘vuelta del zapato’, romana ‘balanza’, zaragoci ‘especie de ciruela’, etc. El estudio de estas fijaciones léxicas no puede hacerse sin tener en cuenta previamente qué unidades gentilicias propiamente dichas se anotan en este repertorio, de qué manera se define su valor de pertenencia en los dos niveles señalados, personal y no personal, y qué otros elementos definitorios aparecen en sus artículos lexicográficos correspondientes, aspectos que abordaremos a continuación.

  • 9 Es decir, no se ha tenido en cuenta la segunda edición que se hizo en 1770, reedición del tomo I (l (...)

9Este estudio se ha hecho sobre la primera edición del DA9, profusa y primorosamente analizada y a la que académicos como Fernando Lázaro Carreter (1972) o José Manuel Blecua (2006) dedicaron sus discursos de ingreso a la institución española. Se sabe sobradamente (Gili Gaya 1963, Casares 1969, Lázaro Carreter 1972, Alvar Ezquerra 1983 o Hernando Cuadrado 1997, entre otros) que el DA fijó su planta, y así se indica en el Prologo, a partir de varios diccionarios europeos y con adiciones y supresiones constantes (Lázaro Carreter 1972, Álvarez de Miranda 1995, Freixas 2004), pero sobre todo, como expresamente se señala, tuvo en la obra de Covarrubias su modelo:

(Video) El diccionario de americanismos y la enseñanza de ELE

  • 10 La negrita es nuestra.

Pero la Real Académia, venerando el noble pensamiento de Covarrubias, y siguiendole en las voces en que halló proporción y verisimilitud10, ha formado el Diccionario, sujetandose à aquellos princípios, y continuando despues debaxo de las reglas que la han parecido mas adequadas y convenientes, sin detenerse con demasiada reflexión en el orígen y derivación de las voces: porque [i.II] además de ser trabajo de poco fruto, sería penoso y desagradable à los Lectores, que regularmente buscan la propriedád del significado: y el orígen ò la derivación, quando no es mui evidente y claro, quedaba siempre sujeto à vários conceptos, despues de ser desapacible su lección, y que ocasionaría un volumen fastidioso y dilatado. (Prologo, I y II)

  • 11 Según Lázaro Carreter (1972, 75), «[…] más de treinta y siete mil seiscientas entradas, y muchos mi (...)
  • 12 La negrita es nuestra.

10Resulta sorprendente que casi cuadruplicando el DA el número de voces del Tesoro (3900011 frente a 11000, aproximadamente), la nómina de gentilicios que recoge el repertorio académico sea sin embargo mucho menor. Pero ello también recibe su explicación en este Prologo, en el que se declara explícitamente que no se incluyen nombres de lugar12:

[…] y han quedado excluídas del Diccionario todas las voces y nombres próprios de personas y lugáres, que pertenecen à la História, y à la Geographía […] (Prologo,VI)

11Por tanto, teniendo en cuenta, en primer lugar, que el Tesoro recoge topónimos, cosa que no hace el DA, y que, exceptuando las lexicalizaciones, buena parte de los gentilicios que anota se definen en el propio artículo del topónimo de base; considerando, en segundo lugar, que el DA no incluye nombres propios de lugar (por lo tanto no se aprovecha el material gentilicio de Covarrubias); y sabiendo, en tercer lugar, que fue su objetivo no detenerse en el origen y en la derivación de las voces, no resulta sorprendente que la escasez de gentilicios anotados sea la nota predominante en esta primera aventura lexicográfica. Para justificar el hecho de que haya un mayor número de entradas de lexicalizaciones que de gentilicios con función gentilicia, quizá habría que volver sobre el Prologo y leer en clave semántica el deseo de los académicos de atender a los lectores, que buscan la «propriedad del significado», es decir, deseaban brindarle al lector la posibilidad de conocer los significados «nuevos», los que se iban lexicalizando e independizando de su valor originario, pues su idea era que los otros podría derivarlos directamente de sus topónimos correspondientes. Y esta acertada decisión, consciente o inconsciente, sorprende en un diccionario hecho por gente, en palabras de Lázaro Carreter, «carente de preparación lexicográfica» (1972: 88) y sin idea aproximada de cuál debía ser la planta, que fue realmente definiéndose a medida que avanzaba la obra (entre otros, Freixas 2006).

Los gentilicios con función gentilicia del DA

12Tal como hemos señalado, hay aproximadamente unos cuarenta gentilicios de tipo muy variado que pueden ser clasificados atendiendo a puntos de vista de distinto orden, pero con un denominador común: el valor de ‘vinculación a un espacio’ que anota el DA para ellos concierne bien al uso personal bien al uso no personal o a ambos; y, en algunos casos, también se incluyen bajo la misma entrada, como se verá, algunos datos sobre las fijaciones a que han dado lugar.

  • 13 Entre los derivados de nombre común también se recoge algún adjetivo derivado de gentilicio, como a (...)

A) Si atendemos a la naturaleza del sustantivo que les sirve de base, hay una decena de derivados de nombre común de lugar, como son aldeano, burges (villa o ciudad), ciudadano y cibdadano (bajo entradas independientes), isleño, montañes, serrano, urbano, nacional o villano, y otro conjunto más amplio de derivados toponímicos13. Es resaltable que en la definición de estos gentilicios, el nombre común del que derivan o al que se refieren figure siempre en mayúscula, como si de un nombre propio toponímico se tratara: Aldea, Isla, Montaña…

B) Entre los detoponímicos, encontramos igualmente un grupo heterogéneo de treinta unidades que son gentilicios relativos a continentes, como africano, asiatico y europeo; a países, como arabe, español, hispano, ibero, indio, marroqui, moro y turco; a ciudades, como burgueño (<Burgos), damasquino o romano; y finalmente a regiones, como castellano, gallego, levantino y levantisco (en entradas independientes) o latino. Entre ellos, cabría incluir arabico~arabigo (anotados bajo la misma entrada), que pueden interpretarse también como derivados morfológicos gentilicios.

  • 14 El gentilicio hebreo (< latín hebraeus < hebreo ‘ibrī < probablemente del acadio apiru[m], ‘paria’ (...)

13Casos distintos son los de hebreo o judio; del primero se da una definición gentilicia en relación con el pueblo bíblico14 («Además del sentido recto del que es de la Nacion hebrea, ò cosa perteneciente à ella […]») y del segundo, siendo un derivado morfológico toponímico, bajo la entrada propiamente gentilicia, se da una definición secundaria («Cosa perteneciente à Judíos.»).

  • 15 Hay dos entradas, una para morisco y otra para moriscos.

14Hay también, entre los detoponímicos, derivados morfológicos de los que se indica solo la función gentilicia no personal. Son los casos de alemanisco, barbaresco, judaico, morisco o moriscos15. Valga como ejemplo la definición de barbaresco: «Cosa própia y perteneciente à los bárbaros: como trage barbaresco, forma barbaresca.»

(Video) Diccionario de americanismos

15Otro pequeño grupo lo constituyen aquellos que pueden ser considerados derivados de topónimos o de gentilicios pero que se aplican a grupos humanos diferentes (Morera 2012b). Son los casos de boemiano (< Boemia / < boemio) o egipciano (< Egipto / < egipcio), que se definen como aplicados a ‘gitano’.

C) Por último, encontramos también anotados gentilicios léxicos o seudogentilicios como gabacho, gitano o corito, que aluden, respectivamente, a los franceses, a los que afectan «ser de Egypto» o a la denominación que anotan como antigua para montañeses y vizcaínos.

  • 16 Véase el interesante artículo ya citado de Freixas (2006) a propósito del trabajo encomendado al ac (...)
  • 17 Acerca de la ideología que revelan las definiciones académicas, véase Hernando Cuadrado (1997, págs (...)

16Como se puede observar, la selección de las voces no parece responder a ningún criterio, más allá probablemente de las decisiones individuales de cada redactor16. Lo más que se puede decir es que las voces que se incluyen están obviamente relacionadas de alguna manera con nuestra historia y cultura y la de los pueblos que en ellas habían tenido un papel relevante desde la perspectiva de los académicos del siglo XVIII17.

La definición de la función gentilicia en el DA

17La característica predominante de esta obra es la disparidad de criterios que se manifiesta en todos los aspectos. Como dice Lázaro Carreter, hay «falta de método» y todo se hace «conforme al genio de los autores» (1972, 85). Hay, pues, poca regularidad en la manera de presentar la información en las entradas y subentradas, en la longitud y desarrollo de los artículos, en la información sobre la categoría o la etimología, en las autoridades que ilustran los sentidos, y, claro, tampoco la hay en la definición propiamente dicha.

  • 18 La negrita es nuestra.

18Por lo que se refiere a las entradas, se señala que18

La priméra vez que se ponen las voces para explicarlas se han escrito con letras versáles, para que se puedan hallar con mayor facilidád, y quando se repíten en artículo aparte, por razón de tener otro sentído, ò estar en princípio de phrase, ò refrán, se ponen con versalillas. [Prologo, VI]

19Probablemente por esa razón las lexicalizaciones de los gentilicios suelen disponer de entradas independientes. Por ejemplo, para frison hay una entrada relativa a las cualidades de los caballos con una subentrada en la que se da cuenta de los usos más generales de ‘fuerte, corpulento’, ninguna de ellas gentilicia; pero bajo alemanisco tenemos en una única entrada la acepción adjetiva no personal gentilicia junto a la lexicalización sustantiva:

Cosa perteneciente à Alemánia, de cuyo nombre está formada esta palabra: la qual en el uso de nuestra léngua se aprópria à cierto género de mantelería fabricada y texída à quadraditos, algo mayores que la que se llama de gusanillo: y porque este texido vino la priméra vez de Alemánia, se le dió el epitheto de Alemanisco.

  • 19 En puridad, habría que separar en entradas diferentes el adjetivo castellano derivado de castillo y (...)

20En general, se observa que la entrada principal es la que da cuenta del valor gentilicio personal, del no personal o de ambos conjuntamente y solo en unos pocos casos se individualizan en subentradas los otros sentidos, como podemos ver bajo gallego, cuya primera entrada se refiere a la acepción adjetiva no personal, y la subentrada a la sustantiva ‘viento cauro’; o romano, que tiene en la entrada principal la acepción no personal y como subentradas los sentidos sustantivos fijados de «[…] gato manchado à listas de pardo y negro» y «[…] melocotónes mui grandes y gustosos […]». Lo mismo en indiano: la primera entrada para la acepción no personal y las dos subentradas para los sentidos sustantivos relativos a «[…] el sugéto que ha estádo en las Indias, y despues vuelve à España […]» y «[…] el mui rico y poderoso.» Y, desde luego, llama la atención el hecho de que un gentilicio español tan importante desde el punto de vista histórico-social como castellano reciba su definición gentilicia como subentrada tercera y penúltima (abre el artículo la acepción «Alcáide o Gobernadór que manda algun castíllo […]» y lo cierra la expresión adverbial en castellano19). Caso aparte es el de turco, que dispone de dos entradas, una para la acepción personal, otra para la no personal y, como subentrada de esta, la lexicalizada referida al ‘vino’, marcada como de germanía. Pero, por ejemplo, en isleño tenemos en la entrada principal la acepción personal y en la subentrada la no personal. Como se ve, la irregularidad es lo predominante.

21En lo que concierne a la definición gentilicia, hay que señalar que el DA, a diferencia del Tesoro, define la mayoría de los gentilicios que recoge en su acepción no personal. Son escasamente una decena los que refieren la relación del individuo, de la persona con el topónimo o el nombre común de lugar con el que están vinculados. Son los casos de aldeano, burges, español, gabacho, gitano, hebreo, indio, isleño, latino, morisco, moro o serrano. Su definición, siempre en torno a la idea de ‘lo natural de’, no sigue tampoco un patrón constante, siendo los siguientes esquemas los más habituales:

a) «El naturál de…» (isleño1, gabacho o moro), «El naturál de y nacido en…» (español), «El vecíno ò naturál de…» (burges, ciudadano), «El que era natural o gozaba de los privilegios…» (latino) o «El natural de…, originario de aquellos Reinos, hijo de…» (indio);

(Video) Que significa FUNCIONARIO • funcionario SIGNIFICADO • funcionario DEFINICIÓN • Que es FUNCIONARIO

b) «Persona que es de…» (aldeano), «El que habita en… ò ha nacido en…» (serrano), «Cierta classe de gentes…» (gitano), «De la nación…» (hebreo) o «Se llamaban aquellas gentes de …» (moriscos). También se echa mano de definiciones sinonímicas en casos como los de boemiano «El (gitano)» o las de egipciano o hispano, de los que se dice «Lo mismo que (gitano, español) …»

22Como era de esperar, según las consideraciones que hemos hecho al comienzo, la mayoría de los gentilicios se describen en sus acepciones no personales y en este primer diccionario académico se definen, como en el Tesoro, en relación con la idea de ‘pertenencia’ bien al topónimo bien al gentilicio correspondiente; por ejemplo, indiano es «Cosa perteneciente a Indias», pero judio es «Cosa perteneciente a los judíos», y a veces a los dos: romano es «Lo que pertenece à Roma, ò à los Romanos». Las variantes de esta acepción son las siguientes:

a) «Lo que pertenéce à…» (morisco o romano), «Lo que toca pertenece à…» (isleño2, levantisco / levantino), «Lo que es própio de…» (marroqui), «Lo que es própio de ò pertenéce à…» (castellano), «Lo que pertenéce à ò es própio de…» (urbano), «Lo perteneciente a…» (damasquino, europeo, ibero);

b) «Cosa de…» (aldeano, arabe), «Cosa perteneciente à… ò su territorio» (burgueño), «Cosa perteneciente à …» (gallego, indiano, africano, alemanisco, arabico ~ arabigo) o «La cosa que pertenéce ò es del…» (asiatico).

23En algunos casos, hay incluso mezcla de ambas: nacional es «Lo que es proprio de... ò es natural de…» y montañes es «Lo que toca o pertenece à…, es nacido ò trae su origen de ellas.», definiciones en las que, en contra de lo esperado, la acepción personal va en segundo lugar. Otras veces la definición es una paráfrasis (Alvar Ezquerra 1983, 216) en la que se mezclan los sentidos personales, los no personales, las especificidades semánticas, las connotaciones, algunas marcas de uso, etc. Veamos lo que dice el DA del seudogentilicio corito:

CORITO. s. m. Nombre que se daba antiguamente à los Montañéses y Vizcainos. Son varias las opiniones sobre el origen de esta palabra. Covarr. siente que viene del nombre Griego Corytus, que significa Aljaba ò carcax, porque llevaban un haz de dardos ò lanzuelas arrojadizas dentro de ella. Otros pretenden sea nombre proprio del Dardo, que en Griego se dice Corythaix, que vale impetuoso, ò violento; pero lo más verisimil es que viene de la voz Latina Corium, que significa Cuero, porque usaban de ellos, y se cubrian para su defensa. Oy se les dá este nombre à los Asturianos por zumba y chanza. Lat. Astur, is. PANT. Rom. 3.

Pulga joven, pulga adulta,
bodegonéa el sobáco
del coríto palanquín
del Montañés Asturiano.

  • 20 No se aportan para aldeaniego, gallego, etc. Sobre la inclusión de autoridades en el DA, véanse Jim (...)

24Como se observa, no es posible deducir del análisis de estos modos de definir conclusión alguna más allá de que es más frecuente encontrar la acepción personal o una combinación de la no personal más la personal en los gentilicios derivados de nombres comunes. Estas definiciones habría que ponerlas en relación con las citas de autoridades que se proporcionan20. En general, los ejemplos que ilustran las acepciones personales suelen estar en consonancia con ellas. En el caso de las no personales, hay menos regularidad, como en aldeano, español o nacional; y lo que es una constante en ambas es la abundancia de citas o simples ejemplos de la acepción terciaria relativa a la ‘lengua hablada por…’.

  • 21 Para los aspectos de las etimologías en el DA, véanse los trabajos de Alvar Ezquerra (1983) y Jimén (...)

25Otro aspecto del artículo lexicográfico que merece la pena ser destacado es el de las etimologías que acompañan la definición. En la de los gentilicios con función gentilicia suelen ser etimologías propiamente dichas, es decir, generalmente son gentilicios latinos como africanus, arabicus, castellanus, europeus, gallaicus, a, um, insulanus, marocanus, etc., lo cual se hace explícito en algunos casos, como en asiatico: «Es voz puramente latina. Asiaticus21, pero también las hay francesas, como boemien para boemiano o bourgeois para burges, del que se aporta también la etimología latina equivalente: civis, is. Pero la información etimológica que proporciona el DA en el caso de las lexicalizaciones gentilicias son equivalencias semánticas latinas del sentido en que se ha fijado esa unidad. Por ello, en un caso como el de alemanisco, del que se anotan una acepción no personal y una lexicalización, la de ‘cierto tipo de mantel’, la etimología es su equivalente semántico en lengua latina, que en este caso es un sintagma: mappae alemaniccae.

  • 22 La negrita es nuestra.

26Los seudogentilicios constituyen en este sentido un caso aparte, pues, como se señaló más arriba, los datos sobre su origen van ligados, en su definición parafrástica, a la motivación del nombre, la indicación de marcas de uso, etc. Veamos como ejemplo la definición de gabacho22:

GABACHO. s. m. Soez, asqueroso, sucio, puerco y ruin. Es voz de desprecio con que se moteja à los naturales de los Pueblos que están à las faldas de los Pyrenéos entre el rio llamado Gaba, porque en ciertos tiempos del año vienen al Reino de Aragón, y otras partes, donde se ocupan y exercitan en los ministerios más baxos y humildes. Lat. Bardus, vilis, despicatus homo. QUEV. Mus. 6. Rom. 17.

(Video) COMPRENSIÓN LECTORA

Gobernando están el mundo,
cogidos con queso añejo,
en la trampa de lo caro,
tres Gabáchos y un Gallégo.

27Merecería la pena detenerse en la información enciclopédica que se aporta en algunas de las definiciones. Lógicamente, donde más abunda es en los artículos de las entradas gentilicias que dan cuenta de las lexicalizaciones y por supuesto en las de los seudogentilicios. En general, se formula como información descriptiva, como se ve en la de gabacho. Pero a menudo esa información supuestamente descriptiva es la expresión de una ideología, y la definición de gitano (y por ende egipciano, que el DA remite a gitano (Herrera Santana 2016b), que reproducimos es una buena muestra de ello:

GITANO, NA. s. m. y f. Cierta classe de gentes, que afectando ser de Egypto, en ninguna parte tienen domicilio, y andan siempre vagueando. Engañan à los incáutos, diciéndoles la buena ventúra por las rayas de las manos y la phisonomía del rostro, haciendoles creer mil patrañas y embustes. Su trato es vender y trocar borricos y otras béstias, y à vueltas de todo esto hurtar con grande arte y sutileza. Lat. Cingarus. CERV. Nov. 1. pl. 1. Los Gitános y Gitánas parece que solamente nacieron en el mundo para ser ladrones.

Gitano. Por analogía se llama el sugéto advertido, difícil de engañar, y que sabe dirigir y executar con destreza y astúcia sus negócios. Latín. Callidus. Astutus.

Gitano. Se llama tambien el que tiene atractivo en lo que dice y habla, aunque no sea para engañar: y assi se dice es mui gitána, por ser mui halagüeña y cariñosa. Lat. Captator. Allector.

  • 23 Sobre las localizaciones geográficas en el DA, véanse los trabajos de Alvar Ezquerra (1983) y Le Me (...)

28En las definiciones de estos gentilicios se ofrece poca información de las marcas de uso. En algún caso se anotan algunas, sin abreviaturas, como en boemiano, del que se dice que «Es voz antiquada de Aragón, tomada del Francés Boemien», es decir, se indica al mismo tiempo su empleo desusado y su restricción diatópica23. O en cibdadano, que se remite a ciudadano con la sola indicación de «Es voz antiquada». En corito tenemos la información completa: anticuado para referirse a los montañeses y vizcaínos y en la actualidad, marcado como «Oy», para aludir a los asturianos en contextos no formales: «por zumba y chanza». Para alguno de ellos se indica expresamente una marca connotativa, como en gabacho, del que se señala que «Es voz de desprecio». De otras como hispano e ibero se indica su registro: «Es voz Poética» y «Usase más freqüentemente en la Poesía.», respectivamente.

  • 24 La negrita es nuestra.

29La naturaleza y el tipo de expresiones fraseológicas que se consignan como ejemplos o subentradas gentilicias merecería un estudio detallado que excede los límites de este trabajo. En primer lugar, porque fue voluntad consciente y declarada por la Academia en el título mismo del diccionario24: Diccionario de la lengua castellana, en que se explica el verdadero sentido de las voces, su naturaleza y claridad, con las phrases o modos de hablar, los proverbios o refranes y otras cosas convenientes al uso de la lengua. Y, en segundo lugar, porque ese empeño tuvo resultados diversos. Por un lado, algunas de ellas son más un ejemplo de desarrollo de la acepción personal en acepciones secundarias, terciarias, etc., que una expresión fija propiamente dicha, como se puede ver en la expresión adverbial «En Castellano. adv. Lo mismo que en Lengua Castellana: lo que se entiende de lo que se habla y escribe.» (s. v. castellano). Otras sí parecen ser unidades fraseológicas, pues en ellas se ha producido una fijación derivada de la coocurrencia habitual, como en la colocación nominal vela latina que se anota como subentrada de latino:

Vela latína. Una vela triangular de que usan las Galeras, Saetías, Bergantínes, Tartanas y otras embarcaciones que navegan en el Mediterráneo, y con menos viento hacen más camino que las velas redondas. Viran sobre el árbol en que suelen peligrar si el viento es grande. Pudo llamarse así por haberlas inventado y usado los Latinos. Lat. Latinum velum triangulare.

30O en la locución verbal estar en arábigo:

Estar en arábigo. Phrase común y familiár, para dár à entender que una cosa está mui obscúra, sumamente dificil de entenderse, y tan revesada è intrincada, que no se percibe lo que se quiere decir, ù dár á entender. Lat. Sermo obscurus, intellectu difficillimus.

31Un estudio global de las palabras gentilicias del DA, es decir, de los gentilicios con función gentilicia (objeto de este trabajo) y de las fijaciones léxicas adjetivas y sustantivas que se anotan en su entrada principal o en las subentradas en este repertorio, probablemente arrojaría mucha luz sobre las unidades fraseológicas (más o menos fijadas, más o menos opacas) en las que intervienen estas unidades, y permitiría explicar la lexicalización como el resultado de diversos procesos de especialización sémica y de recategorización a partir de la combinatoria frecuente en que entraban esos gentilicios cuando se referían a lo perteneciente a los naturales de un territorio, es decir, a las acepciones secundarias, terciarias, etc., que se iban generando: de pájaro canario ‘pájaro de Canarias’ > canario ‘pájaro canario’ > canario ‘cierto tipo de pájaro’.

32Como se ha podido ver a través de todo lo expuesto, el DA va más allá del Tesoro de Covarrubias en muchos aspectos. Por un lado, porque, a pesar de registrar un número mucho menor de unidades gentilicias, les otorga valor lexicográfico al concederles entrada independiente para dar cuenta de ellos como palabras adjetivas y no como meros derivados toponímicos. Por otro lado, y aunque como se ha visto hay una falta de regularidad en los criterios adoptados o intuidos, los artículos revelan una voluntad de definir lexicográficamente. Visto hoy en día, resulta muy excesiva la afirmación de don Balthasar de Acevedo, Escribano de Cámara del rey, recogida en las primeras páginas de la obra, quien destacaba en el DA «[…] la maduréz, diligéncia y reflexión con que está dispuesta y executada: pues además de la igualdád en el méthodo, que con tanto esméro se halla observada en lo crecido del assunto, se registra una exactissima uniformidád en la descripción de las voces […]». Pero es cierto que, a pesar de la nula preparación filológica que tenían los primeros académicos, «aquellos ocho españoles de Las Descalzas», al decir de Lázaro Carreter (op.cit., 29), fueron capaces de intuir los dos grandes ámbitos en que se usan los gentilicios y trataron de darles formato de definición lexicográfica, separando, en la medida en que les fue posible, las definiciones de los sentidos propiamente gentilicios de los que en aquel momento se habían fijado, las que llamamos lexicalizaciones gentilicias.

(Video) Presentación del «Diccionario del uso correcto del español en el Ecuador»

33En el Tesoro apenas hay gentilicios fuera de las entradas relativas a topónimos, en el Diccionario de Autoridades no hay entradas de topónimos y hacen aparición tímidamente los primeros gentilicios, pero ya en él se sientan las bases de la definición de estas unidades, que entrarán profusamente en la siguiente edición del diccionario académico de 1780, avanzando en lo que a las entradas, las acepciones y su definición se refiere, ya sin autoridades.

FAQs

¿Qué son gentilicios y 10 ejemplos? ›

Los gentilicios son adjetivos que indican la procedencia geográfica de un individuo, animal o cosa. Por ejemplo: colombiano, madrileño, americana. La procedencia geográfica puede ser una categoría muy amplia, que incluye continentes, provincias, ciudades, barrios, pueblos, regiones, entre otros.

¿Qué son los gentilicios y 20 ejemplos? ›

Los sustantivos gentilicios son aquellos que describen el origen o procedencia de una persona. Estas palabras siempre se escriben con minúscula y derivan del nombre propio del lugar del que proviene (puede ser un país, una ciudad, una provincia, un continente, etc.). Por ejemplo: japonesa, porteño, catalán.

¿Qué son los gentilicios 5 ejemplos? ›

Los gentilicios son los adjetivos que indican el lugar de nacimiento o de procedencia de las personas. Se forman principalmente añadiendo los siguientes sufijos: -ano, -ana: gaditano/a; asturiano/a; riojano/a; valenciano/a; hawaiano/a; australiano/a; etc.

¿Cómo se nombran los gentilicios? ›

Latinoamericano, ibérico, mexicano, argentino, colombiano, boricua, tico, caribeño, sudamericano, hispanoamericano... El gentilicio es una palabra que se convierte en carta de presentación, que identifica el origen de una persona y que también remite a la comunidad cultural de la que es parte.

¿Cuántos gentilicios hay? ›

TODO País tiene su gentilicio: esta es la lista de los gentilicios de los 195 paises de naciones unidas. El gentilicio es la denominación que recibe una persona por el hecho de vivir en un determinado territorio.

¿Cómo se define un gentilicio? ›

El adjetivo gentilicio es aquel que «denota relación con un lugar geográfico»,​ ya sea por barrio, pueblo, ciudad, provincia, región, país, continente, o cualquier otro lugar o entidad política.

¿Qué son los gentilicios 5 primaria? ›

Los gentilicios son aquellos adjetivos que nos dicen la procedencia geográfica de una persona. Por ejemplo: español, alemán, ruso, ...

¿Cuál es el gentilicio de España? ›

GENTILICIO DE ESPAÑA:

De España: Español.

¿Cuáles son los gentilicios de los países? ›

Lista de gentilicios por país, dependencia, o territorio
País, dependencia, o territorioGentilicioGentilicio
Afganistánafgano, -a​kabulí​
Albaniaalbanés, -sa​ o albano, -a​tiranés, -sa​
Alemaniaalemán, -na​berlinés, -sa​
Andorraandorrano, -a​andorrano, -a​
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¿Cómo se forman los gentilicios y sus connotaciones? ›

Estos adjetivos gentilicios y los sustantivos gentilicios son generalmente derivados del nombre del lugar de origen de una persona, bien sea su país, estado, ciudad, provincia o pueblo.

¿Cuál es el gentilicio de la ciudad de Buenos Aires? ›

En la Argentina hay dos topónimos homónimos: la ciudad de Buenos Aires (gentilicio: porteño), capital del país y ciudad autónoma, y la provincia de Buenos Aires (gentilicio: bonaerense), cuya capital se llama La Plata (gentilicio: platense) y está a 60 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.

¿Cuál es el gentilicio de México? ›

Considerando que las formas más productivas para la generación de gentilicios son aquellas que derivan directamente del topónimo al que hacen referencia, el gentilicio más natural es mexicano. Y, en caso de confusión con los habitantes del país: mexicano capitalino.

¿Qué categoría de palabras son los gentilicios? ›

La gramática rutinaria —que otros llaman «tradicional»—, la de la Real Academia, tiene las cosas tranquilizadoramente claras: los gentilicios son adjetivos (Real Academia Española-asale 2009: i, cap. 7), funcionan como adjetivos y tienen el sentido de «natural de…», «relativo o pertene- ciente a…», etc.

¿Cómo se llama la gente? ›

persona (‖ individuo ).

¿Qué es gentilicio de Barcelona? ›

2 Geografía. Provincia española cuya capital es la ciudad homónima. Gentilicio: barcelonés.

¿Cómo saber el gentilicio de una ciudad? ›

No hay reglas fijas para estructurar estos adjetivos, pero se recomienda que se construyan con la fórmula raíz o lexema + sufijo o morfema. Por ejemplo, del nombre Quito (raíz) más los sufijos -eño y -ense, resultan los gentilicios quiteño y quitense.

¿Qué es un adjetivo y los tipos de adjetivos? ›

¿Cuáles son los diferentes tipos de adjetivos?
  • Adjetivos calificativos. Los adjetivos calificativos nos transmiten una cualidad del sustantivo al que acompañan. ...
  • Adjetivos relacionales. ...
  • Adjetivos posesivos. ...
  • Adjetivos de personalidad. ...
  • Adjetivos explicativos o valorativos. ...
  • Adjetivos demostrativos.
31 Aug 2022

¿Cuál es el gentilicio de la paz? ›

gentilicio adecuado es pazenos. 12673. término paceño, que es el correspondiente.

¿Cuál es el gentilicio de Chile? ›

Rodolfo Lenz dice que “chileno” viene a significar el habitante de Chile y que el único adjetivo nacional derivado de Chile que se usa es “chileno” (Lenz, 1987: 283).

¿Cuál es el gentilicio de los Estados Unidos? ›

En castellano, tanto la academia como los expertos concuerdan que 'estadounidense' es el gentilicio correcto para los naturales de EE. UU., pese a que en países como España o Cuba se utiliza a menudo el término "americano".

¿Cómo se dice Argentina en gentilicio? ›

Lista alfabética de países y gentilicios
PaísGentilicio/Adjetivo
Antigua y Barbudaantiguano/-na
Arabia Saudita/Arabia Saudísaudí
Argeliaargelino/-na
Argentinaargentino/-na
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¿Cómo es el gentilicio de Santa Cruz? ›

es una ciudad de Bolivia. es una provincia de Argentina, su gentilicio es santacruceño.

¿Cómo es el gentilicio de Río Negro? ›

Sustantivo propio. Provincia de la Argentina. Gentilicio: rionegrino.

¿Cómo es el gentilicio de Tierra del Fuego? ›

fueguino - Wikcionario, el diccionario libre.

¿Cómo se le dice a la mujer mexicana? ›

Chava/ Chavo: Manera coloquial de llamar a una mujer (Chava) u hombre (Chavo) joven, en tercera persona. Esa es la chava de la escuela.

¿Cuál es el gentilicio de Qatar? ›

Como gentilicio se usan las formas catarí y qatarí, ambas válidas: «Acusados por las autoridades cataríes de llevar a cabo el atentado» (VGalicia@ [Esp.]

¿Cómo se les dice a los de Japón? ›

En la última edición del Diccionario (1984) académico se incluye japón «natural de Japón» como adjetivo anticuado y japonés como «natural del Japón, perteneciente a este país de Asia, lengua del Japón».

¿Cuáles son los gentilicios de los 22 departamentos de Guatemala? ›

1.1 Departamentos
Topónimo ↕Gentilicio
Jalapajalapaneco, -ca
Jutiapajutiapaneco, -ca
Peténpetenero, -ra
Quetzaltenangoquetzalteco, -ca
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¿Cuáles son los gentilicios de Colombia? ›

Anexo:Gentilicios de Colombia por departamento
DepartamentoGentilicioCategoría gentilicio
AntioquiaantioqueñoCategoría:Antioqueños
AraucaaraucanoCategoría:Araucanos (Arauca)
AtlánticoatlanticenseCategoría:Atlanticenses
BogotáBogotano (Formal) / Cachaco (peyorativo) / Rolo (tradicional)Categoría:Bogotanos
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¿Cómo se le dice a las personas de cada país? ›

Lista de gentilicios por país, dependencia, o territorio
País, dependencia, o territorioGentilicioGentilicio
Afganistánafgano, -a​kabulí​
Albaniaalbanés, -sa​ o albano, -a​tiranés, -sa​
Alemaniaalemán, -na​berlinés, -sa​
Andorraandorrano, -a​andorrano, -a​
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¿Cuál es el gentilicio de América? ›

Gentilicios por país y ciudad
País, dependencia o territorioGentilicioGentilicio
Estados Unidosestadounidense​ o angloamericano/a​ coloquialmente gringo/awashingtoniano/a​
Granadagranadino/a​
Groenlandiagroenlandés, -sa​
Guatemalaguatemalteco/a​ coloquialmente chapín, -na​guatemalteco/a o capitalino/a
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¿Cuál es el gentilicio de América Latina? ›

América Latina
Gentilicio: latinoamericano, -na
Superficie20 038.800​ km²
Población650 000 000​ hab.
Países20 países Ver lista Argentina Bolivia Brasil Chile Colombia Costa Rica Cuba Ecuador El Salvador Guatemala Haití Honduras México Nicaragua Panamá Paraguay Perú República Dominicana Uruguay Venezuela
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¿Cómo se le dice a Bogotá? ›

Bogotá: La Atenas Sudamericana

Bogotá es conocida en el continente como “La Atenas Sudamericana”.

¿Cómo se le dice a las mujeres de Bogotá? ›

Rolo (Colombia) - Wikipedia, la enciclopedia libre.

¿Qué tipo de adjetivos son los gentilicios? ›

De los dos tipos de adjetivos, calificativo y relacional, el gentilicio se halla sistemáticamente dentro del relacional; aunque una gran parte de los adjetivos relacionales admiten el deslizamiento hacia su uso como calificativos.

Videos

1. Textos de Consulta 9no grado
(Karla Hernandez)
2. El trabajo del diccionario, presentación del Dr. Luis Fernando Lara
(CEPE Videos)
3. El nuevo diccionario de la RAE, a punto de llegar a las estanterías
(NosTubeYo4)
4. DIALOGOS A TRAVES DE LA ASOCIACION DE CRONISTAS Ricardo Carvajal Medina
(Asociacion de Cronistas de Michoacan)
5. Unidad 3 - nivel 2
(Cursos Virtuales ESAP)
6. Los diccionarios de paraguayismos.
(Universidad Autónoma de Asunción)
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Author: Prof. Nancy Dach

Last Updated: 12/17/2022

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